Robotic Parking Systems

El fin de las rampas

A poco que nos paremos a pensar, enseguida nos damos cuenta de algo a lo que muy pocas personas prestan atención: los aparcamientos convencionales con rampas no están, por así decirlo, especialmente bien pensados. Y el aspecto más crítico es su falta de seguridad. Los aparcamientos no solo implican una incómoda y a menudo peligrosa proximidad entre personas y vehículos, sino que también resultan especialmente atractivos para ladrones, vándalos o incluso delincuentes al acecho esperando a que un conductor desprevenido deje su vehículo sin vigilancia o, lo que es peor, a que regrese solo a recoger su coche.

  • En una instalación típica de Robotic Parking Systems es posible mover más de cien vehículos al mismo tiempo. Los accionamientos necesarios para ello son de NORD.

  • El usuario solo tiene que entrar, cerrar su coche y dedicarse a sus cosas: el aparcamiento automatizado se ocupa de todo lo demás.

  • Los trabajadores del centro de producción de Robotic Parking Systems en Clearwater (Florida) cortan, sueldan y montan los subsistemas en la propia fábrica antes de enviarlos al emplazamiento del cliente.

  • El reductor de engranaje helicoidal de dos trenes mostrado es solo uno de los muchos productos de NORD DRIVESYSTEMS instalados en un aparcamiento de Robotic Parking Systems.

Basura y más basura

Estos anticuados aparcamientos resultan además nocivos para el medio ambiente. En un aparcamiento convencional de cuatro plantas y 750 plazas se generan cada año 37 toneladas de polvo derivado del desgaste de los neumáticos y casi 4 toneladas de polvo derivado de las frenadas. Estas sustancias nocivas llegan a las aguas subterráneas, al aire y a nuestros pulmones. A esto hay que añadir los millones de kilómetros anuales que conductores de todo el mundo recorren inútilmente buscando un sitio libre y que hacen que se emitan incontables toneladas de gases.

Y para terminar también podríamos hablar del tiempo desperdiciado. Si cada usuario pierde tan solo diez minutos cada vez que entra en un aparcamiento (un cálculo muy optimista en muchos casos) ya sea aparcando el coche, en el trayecto hasta y desde el ascensor o las escaleras, o esperando en la cola para pagar, por no mencionar el tiempo que tarda en encontrar un hueco, soportando ,además, el chirrido de los neumáticos o el subir y bajar rampas que parecen interminables. Este supone un esfuerzo enorme en comparación con las ventajas. ¿No sería mejor que los conductores destinaran ese tiempo a otras cosas?

Royce Monteverdi cree que sí. El director general de la empresa Robotic Parking Systems Inc., con sede en Florida, comparte la opinión de que los aparcamientos convencionales se han quedado obsoletos. Por este motivo ha dedicado los últimos 25 años a diseñar y construir una alternativa mucho más inteligente: aparcamientos automatizados que parecen gigantescas máquinas expendedoras y que mueven los vehículos hasta y desde las plazas de parking sin intervención humana mientras los conductores se dedican a cosas más importantes.

¿Un producto en el que confía para hacer esto realidad? Los reductores de engranaje helicoidal de NORD DRIVESYSTEMS. "Para nuestras necesidades de accionamiento, llevamos desde el año 1999 confiando exclusivamente en NORD y nunca hemos tenido ningún problema", aclara.

Aparcacoches sin propina

¿Cómo funcionan los sistemas de Monteverdi? Los más afortunados disfrutaron de pequeños de un parking de tres plantas para sus coches juguete. Pues más o menos así funcionan estos sistemas, solo que el ascensor es mucho más grande y no funciona con manivela.

Aparcar en un aparcamiento de Robotic Parking Systems es muy sencillo: solo hay que conducir hasta una plaza de parking similar a las de los clásicos garajes de las periferias de las ciudades. Tras bajar del coche y cerrarlo, el conductor saca un tique en una máquina expendedora y ya puede irse a hacer sus cosas mientras la puerta del garaje se cierra a sus espaldas. Durante su ausencia, la parte delantera de la plaza de parking se abre, el suelo se desliza hacia delante y el vehículo se transporta hasta una compleja estructura situada en el interior que funciona sin ningún tipo de intervención humana. Desde allí, el vehículo se desplaza a través de una serie de transportadores, elevadores y plataformas giratorias hasta llegar a la plaza de aparcamiento asignada, todo de forma totalmente automatizada. Cuando el propietario del coche vuelve al cabo de unas horas o días, solo tiene que introducir su tique en otra máquina expendedora para que el proceso se repita en sentido inverso y su coche llegue, en un plazo de tres minutos o incluso menos, a una plaza de parking segura con la parte delantera hacia fuera, listo para emprender la marcha.

Este sistema es altamente eficiente, ya que necesita la mitad de espacio que un aparcamiento convencional y utiliza una parte de la superficie de hormigón. Además, se evitan las sustancias nocivas y los problemas de seguridad anteriormente mencionados, no hay riesgo de abollar las puertas o rayar los parachoques de otros vehículos, y no hay que recorrer ninguna rampa mal iluminada intentando recordar dónde hemos dejado el coche. Tampoco hay que temer que se produzca un corte de corriente: todos los aparcamientos automatizados cuentan con generadores con suficiente combustible como para mantener el sistema en funcionamiento durante varios días.

Cadena de cubetas

Robotic Parking Systems no es la única empresa que fabrica este tipo de sistemas, pero, tal y como aclara Mary Lou DeWynGaert, directora administrativa de Robotic Parking Systems, el suyo es considerablemente más rápido y menos propenso a averías que los sistemas de los competidores. Donde otros fabricantes de aparcamientos automatizados confían en "una, dos o quizá tres" máquinas para trasladar los vehículos hasta su sitio, Robotic Parking Systems utiliza un motor independiente y un reductor de engranaje helicoidal de NORD para ejecutar cada movimiento vertical y horizontal, lo que significa que en aparcamientos grandes pueden llegar a instalarse cientos de estos sistemas.

DeWynGaert añade que esta es una de las razones por las que el diseño de Robotic Parking Systems resulta tan idóneo para grandes instalaciones, lo que en la práctica significa que se pueden poner en movimiento hasta 100 coches al mismo tiempo. La empresa concluyó el primer sistema en el año 2002. Fue un aparcamiento de siete plantas con 314 plazas en Hoboken, Nueva Jersey. En aquel entonces, el New York Times lo calificó como el primer parking automatizado de Estados Unidos. Desde entonces, Monteverdi y su equipo han terminado numerosas instalaciones similares. La última es un aparcamiento con 2314 plazas y una impresionante capacidad de movilizar 425 vehículos cada hora construido en el recinto de la Administración del Distrito de Al Jahra in Kuwait, que, según el récord Guinness, es el más grande del mundo.

Conducción eficiente

Evidentemente, nada de esto sería posible sin los reductores de engranaje cónico ya mencionados. Ricky Negrón, director de ventas de distrito para NORD DRIVESYSTEMS, afirma que los modelos de las series de reductores de engranaje cónico BLOCK y de dos trenes son, por un lado, muy compactos, pero aun así alcanzan un par de hasta 50 000 Nm. Además, su diseño flexible y fácil de usar se ajusta a una serie de requisitos de montaje. También son extraordinariamente robustos y soportan condiciones de funcionamiento extremadamente adversas, como las que pueden darse en Kuwait y en otros lugares de Oriente Medio.

"Esta es una de las principales razones por las que eligieron nuestros reductores", añade. "Robotic Parking Systems ha terminado tres grandes instalaciones en Dubái y la más reciente en Kuwait, y se ha comprometido a entregar sistemas completamente automatizados y funcionales. Esto es diferente que en Estados Unidos, donde, si algo falla, se puede llegar al lugar en cuestión en pocas horas. Estos aparcamientos requieren una estabilidad absoluta de los sistemas, lo cual no siempre es fácil de conseguir cuando se instalan en mitad del desierto. Pero eso es exactamente lo que hemos cumplido".

Monteverdi asiente. "Los entornos en los que trabajamos suelen ser extremos y esa es la razón por la que nuestros componentes mecánicos y eléctricos deben cumplir criterios de selección igual de elevados y estrictos", afirma. "Así por ejemplo, esperamos que un reductor funcione al menos 40 000 horas de forma ininterrumpida. En este sentido, NORD nunca nos ha decepcionado y este es uno de los motivos por los que apostamos por sus productos desde la constitución de nuestra empresa. De hecho, de todos nuestros componentes mecánicos, los reductores de engranaje helicoidal de NORD son los campeones en lo que a durabilidad y fiabilidad se refiere. Huelga decir también que estamos tan satisfechos con los productos NORD que incorporamos a nuestros aparcamientos autónomos como con la relación comercial en general. NORD es sencillamente una empresa con la que es un placer colaborar".

Motorreductores de engranaje cónico NORDBLOC.1®

Rendimiento y diseño

  • Potencias: 0,12 - 9,2 kW
  • Par: 50 - 660 Nm
  • Tratamiento superficial IP69K o NXD tupH opcional para una máxima protección
  • Wash-down capable, available with NXD tupH® for food-safe surface protection
  • Lightweight thanks to aluminum housing

Motorreductor coaxial NORDBLOC.1®

El experto más innovador

  • Potencias: 0,12 - 37 kW
  • Par: 30 - 3300 Nm
  • Diseño lavable higiénico, opcionalmente con tratamiento superficial NXD tupH
  • Low weight thanks to aluminum housing
  • Low noise levels thanks to quietrunning

Más información